El pasado jueves día 22 realizamos una nueva excursión, en la que pudimos conocer uno de los museos más interesantes de nuestra ciudad. El museo del fuego y de los bomberos, ubicado en la C/ Ramón y Cajal, abrió sus puertas en el año 2012 tras rehabilitar un antiguo convento que data del S.XVI. La instalación se encuentra completamente adaptada para sillas de ruedas y es una visita excelente para disfrutar con pequeños y mayores.

La crónica:
La visita comenzó con la proyección de una película creada por el Departamento de Bomberos de Zaragoza, en la que se relataba la evolución del cuerpo de bomberos desde su fundación en el año 1863 hasta nuestros días. Allí pudimos ver cómo con el paso de los años han ido creciendo los recursos a disposición de los bomberos, que pasaron de ser un grupo de personas voluntarias a un nutrido cuerpo formado por profesionales. Las mejoras tecnológicas no sólo han mejorado la seguridad sino la eficiencia del cuerpo, llegando a labores que van más allá de la extinción de fuegos, como son el salvamento, el auxilio en caso de accidentes y la gestión de catástrofes naturales.
Tras visionar la película, nuestro guía nos explicó algunos consejos básicos que debemos implementar en el caso de tener accidentes domésticos, como por ejemplo no echar agua a una sartén ardiendo, ya que corremos el riesgo de propagar más el fuego. Vimos in situ demostraciones de cómo afrontar esas situaciones.
En la siguiente sala vimos cómo han evolucionado los trajes de bomberos, desde sus orígenes hasta la actualidad. Pudimos probarnos las partes de un traje y comprobar cómo pesan y la cantidad de equipamientos que tienen. Después entramos en una sala que ofrecía una experiencia inmersiva en un incendio forestal, y vimos cómo en cuestión de minutos el fuego de propaga en el bosque. Tuvimos tiempo de pasar calor y y de mojarnos durante nuestra experiencia.
Las siguientes salas estaban dedicadas a incendios que marcaron la vida de los zaragozanos, como el del Hotel Corona, o el de Tapicerías Bonafonte.
Nuestro siguiente recorrido fue por una sala en la que pudimos observar materiales históricos que ha utilizado el cuerpo de bomberos de Zaragoza, extintores antiguos, mangueras… Y culminamos esa zona del recorrido con una espectacular maqueta de la ciudad de Zaragoza que recogía algunos de los monumentos más emblemáticos, y mostraba el recorrido de una patrulla de bomberos.

Para finalizar nuestra visita, bajamos al patio del museo, en el que pudimos ver una exposición de camiones antiguos, y conocer curiosidades como que un camión, durante la Guerra Civil, tuvo que ser adquirido pagando azafrán por él, ya que la peseta, moneda de la época en España, estaba tremendamente devaluada a consecuencia del conflicto bélico.
Sin duda alguna fue una mañana para el recuerdo en la que pudimos acercarnos un poco más a una de las instituciones más importantes e imprescindibles de nuestra ciudad.