El role-playing, o juego de roles, no es solo una aventura juvenil. En la tercera edad, esta actividad se convierte en una fuente de vitalidad mental y un puente hacia nuevas conexiones sociales. Dentro de nuestro programa de actividades del centro, abrimos un espacio para que los mayores se conviertan en protagonistas de historias cotidianas, reforzando sus habilidades y enriqueciendo su día a día.
En este artículo te mostraremos cómo se diseña e implementa esta actividad, así como cuáles son sus beneficios y algunas situaciones prácticas para que lo puedas aplicar como terapeuta.
IMPLEMENTACIÓN DEL ROLE-PLAYING
Iniciamos nuestro viaje en el role-playing con escenarios del día a día que son reconocibles y al mismo tiempo estimulantes. Cada situación, cuidadosamente seleccionada, busca estimular la mente y fomentar la interacción social.
El papel del terapeuta es clave: es el facilitador que guía, apoya y anima a los participantes a sumergirse en sus roles con entusiasmo y seguridad, en un ambiente cálido y de aceptación.

DESARROLLO DE LA SESIÓN
Una sesión de role-playing se estructura en varias fases. Comenzamos con una introducción, donde se explican las reglas del juego y se asignan roles. Luego, nos sumergimos en la representación, con el terapeuta moderando y asegurando una participación equitativa.
La interacción es el núcleo de la actividad. Por ejemplo, se puede simular una visita al banco, donde uno juega a ser el cajero y otro el cliente, o una cena en un restaurante, desempeñando los roles de camarero y comensal. Se incentiva a los participantes a resolver desafíos comunes, como pedir indicaciones o hacer una compra en la tienda.
Tras la actuación, se realiza un círculo de reflexión, donde cada uno comenta su vivencia y se fortalece el vínculo grupal a través de las experiencias compartidas.
BENEFICIOS DEL ROLE-PLAYING

El role-playing ofrece un entrenamiento cognitivo significativo y mejora las habilidades sociales. Además, permite a los mayores vivir situaciones que quizás ya no experimentan tan frecuentemente, brindando una sensación de autonomía y competencia. También puede ser una excelente herramienta para potenciar las actividades básicas, e instrumentales, de la vida diaria.
Las dinámicas de role-playing son una invitación a redescubrir habilidades y a crear lazos significativos en la tercera edad. Se transforman en una práctica terapéutica que trasciende el entretenimiento, impactando positivamente la vida de nuestros mayores.
AHORA TE TOCA A TI
Te animamos a incorporar el role-playing en tu centro de trabajo. Aquí tienes algunas situaciones para empezar:
- Ir a comprar al mercado: Negocia precios, elige productos y socializa con otros compradores.
- Planificar un viaje: Selecciona destinos, presupuestos y actividades.
- Asistir a una consulta médica: Interactúa con el personal médico, expresa tus inquietudes y sigue recomendaciones.
- Participar en una obra de teatro: Escoge un papel, memoriza líneas y actúa en escena.
- Organizar un evento comunitario: Coordina actividades, invita a participantes y gestiona recursos.
Comienza a utilizar metodologías activas como el role-playing y verás cambios significativos y muy positivos en los usuarios de tu centro.